¿Tener novio ahora da cringe?
Sobre el lore de la semana en Instagram y qué hay detrás
Hace unos días se publicó una nota en Vogue que explotó en redes: varias influencers contaron que ponerse de novias tuvo un impacto negativo en su comunidad, perdiendo seguidores y recibiendo hate por dejar de estar solteras. La misma Taylor Swift fue acusada de bajar su calidad musical ahora que se le dio en el amor.
El mensaje pareciera ser claro: tener novio ahora es vergonzoso. No solo porque “rompe la fantasía” de la aventura y libertad que conllevan la soltería, sino porque es un secreto a viva voz que salir con un varón heterocis implica mankeeping, sostén emocional y condiciones que parecieran ser, por sí mismas, una traición a los principios feministas.
Y… algo de eso hay. ¿Pero realmente mostrar un vínculo amoroso hoy genera tanto rechazo o incomodidad? ¿O es una contratendencia en respuesta a otra reinante en TikTok, la nación de las tradwives y los virales machistas?
La vergüenza de tener pareja
Hay una especie de consenso silencioso en Instagram: mostrar a tu pareja resta magnetismo o “maldice” la relación.
Pero detrás de esa superstición digital se esconde algo más profundo: heterofatalismo y rechazo al amor romántico que tanto humo nos vendió y tanta vida nos quitó. Después de años de ver mujeres reconstruirse solas, dejar de narrarnos incompletas por no tener pareja y hacer jugo la idea de la media naranja, la aparición de un varón en escena se vive como un retroceso en nichos progresistas.
La crisis del amor heterosexual
Este fenómeno tiene nombre: heterofatalismo.
La idea de que, dentro del sistema hetero, todo final será trágico. Que enamorarse de un hombre es firmar, con tinta invisible, el certificado de tu próxima decepción.
No sorprende que muchas mujeres opten por el celibato opcional, el vínculo líquido o el “soft launch” (mostrar solo la mano del novio, un hombro, una silueta).
La estética del anonimato amoroso es una forma de defensa: una manera de mantener el deseo, pero sin exponerse al juicio colectivo.
Del “no muestres” al “casate bien”
Mientras tanto, el algoritmo no da tregua y el patriarcado redobla la apuesta: en Rusia surgieron academias para preparar esposas ideales. Sí, escuelas donde se enseña cómo ser “la mujer perfecta”.
El concepto único del Círculo del Poder Femenino se basa en cuatro estados femeninos (Niña, Amante, Anfitriona, Reina) y la combinación efectiva de diferentes cualidades.
Al finalizar el curso, cada participante recibirá una elegante pieza de joyería:
el Medallón del Poder Femenino.
El viral de las tradwives (creado por un hombre) muta y se mueve a Only Fans.
Y así, el péndulo se mueve.
Por un lado, mujeres que cuestionan el amor heterosexual, ironizan con la idea de “ser novia” y celebran la autonomía. Por el otro, instituciones que vuelven a entrenarnos para el matrimonio, la obediencia y el cuidado.
Una corriente ridiculiza el amor y otra lo convierte en mandato.
Y en el medio, la vida. El deseo de querernos, estar en vínculo y construir relaciones equitativas donde seamos vistas en nuestra humanidad y no como trofeos o madres sustitutas.
Entre el deseo y la política
Personalmente, me fascina ver cómo las tendencias digitales funcionan como termómetro cultural.
De un lado, el discurso online que denosta vincularse afectivamente; del otro, un patriarcado que no descansa y levanta la vara. Y en el centro, un terreno movedizo donde muchas intentamos rearmar el deseo sin repetir guiones.
Quizás el verdadero desafío sea no cancelar el amor, sino reinventar sus formas para dejar de hacerle el juego al patriarcado.
🎧 Si te interesa este tema, te invito a escuchar:
👉 La Crisis del amor — episodio “Celibato, femcels y el encuentro con lo sensible”
👉 Filosa y Jugosa — donde exploro junto con voces plurales qué está pasando con la vincularidad entre varones y mujeres hetero cis y analizo a las tradwives.
Pronto, un nuevo episodio profundizando esto. Dales seguir en tu plataforma de podcast favorita.
Abrazo apretado,
Vicky.




Esto: "tendencias digitales como termómetro cultural". La definición de algo que no había podido apalabrar. Gracias por esto y por todo lo demás. Me fascina también ver este péndulo moverse y una en el medio.
Me gustó la nota. Hay algo que me llamó la atención: yo hablo sobre nutrición y ¿sabes qué? También noto extremismos, como los que se mencionan acá. Extremismos relacionados con un body positive que roza la negación hasta una obsesión por tener el cuerpo que creen que es el adecuado (como si hubiera un cuerpo adecuado).
Es una obviedad decir que todo extremismo es malo. Que todo dogma termina siendo violento, pero la pregunta sería ¿qué hacemos para que el péndulo no se mueva tan ampliamente? ¿Cómo es que no podemos generar algunos conceptos básicos, como que cada una es dueña de su vida y decide vivirla sola, acompañada, acompañada de a ratos o lo que sea?
Ojalá todos estos movimientos sean reacciones extremas para «protestar» por cada cosa que nos han querido meter a la fuerza (casate, tené hijos, mantiene tu figura delgada, etc) y sirvan para encontrar un equilibrio más sano entre tanto dogmatismo.
Saludos.
Aún no entiendo esta red, pero me está resultando interesante lo que leo.