Cuando la gente me dice que relaje o que suelte automáticamente aprieto. No me gusta que me digan lo que tengo que hacer, pero en el fondo lo que pasa es que soy una sensible absoluta que no quiere perder nada, que siente que tiene que poder con todo y entonces el primer impulso es apretar.
La Crisis del amor fue mi podcast más divertido. Nació de una necesidad de habitar mi despuerperio, de querer hablar de cosas que estaban por fuera de mi ser madre.
A Fabi la conocí porque tomé sesiones de tantra con ella. Nos encontramos en un momento muy roto de mi vida. De esos donde levantarte a la mañana parece una proeza. Me recibió en su estudio y me pidió que la mire. Vi en sus ojos la sabiduría de todas las mujeres del mundo. Fue un flechazo. Ella me dijo tiempo después que yo así rota, le di ganas de ser amigas.
Con Iara la cosa fue así también. Flash. Me propuso entrevistarme en mi casa para su newsletter audiovisual, Desmadre, y me todavía acuerdo cuando la vi entrar. Toda canchera, sexy, amurallada. Con lo que me gustan a mi los misterios! No se como pasamos de eso al vino, pero es mi diario íntimo, un amor para toda la vida.
La crisis atravesó todas las etapas de una amistad, nos reímos, fuimos voraces, solo quisimos estar con la otra, los temas brotaban como nacientes de agua, nos atravesaba lo mismo de una forma absolutamente distinta. Una escorpianeidad emplazada en distintos lugares que hacia el andamiaje perfecto para que nadie se siente juzgada y todas sostenidas. También hubieron peleas, luchas por el control, por el ritmo.
Pero lo que primó fue la gran maestría para poner el corazón afuera. Las tres tenemos un trabajo terapéutico descomunal encima y se nota, no voy a ser humilde con el recorrido y trauma que compartimos.
Si hay que saltar a la vulnerabilidad, ser honestas y pedir perdón, lo hacemos. Asi que la lucha cedió y vino un ciclo más calmo, de pausa, de pensar mejor los temas, de encontrar los puntos de contacto.
El otro día Fabi propuso llegar al fin. Algo cambió, no en nuestro amor, pero si en nuestro deseo y entrega. Y como no muchas otras veces, hice un clic instantáneo y supe que si, que tenia que ser el fin de esta forma de amor. Nos adoramos, eso no va a cambiar, pero llega el tiempo de dejar ir esto para que algo nuevo brote.
Yo podcasts voy a hacer muchos más, tengo billones de cosas para preguntarme, investigar y charlar, pero es necesario para que ese deseo nazca, hacerle lugar.
Y creo, que esa es la mayor lección de vida que me llevo de La Crisis del Amor, el pulso de los vínculos, la responsabilidad afectiva, los diferentes lenguajes del amor buscando la forma de ser hablados. Las amo Iara y Fabi.
Nos vemos el 7/8 en Congo para despedir La Crisis del Amor. Entradas a la venta acá.
Gracias a Andy, a Radio en Casa y nuestras oyentes del corazón. Gracias por estar del otro lado, ojalá puedan venir el viernes porque va a ser una fiesta. De amigas, de risa, de agradecimiento y de sinceridad. ¿Nos anda faltando de eso, no? Ahí lo van a encontrar.
Gracias por escuchar. Por lo fecas. Por el cariño.
Con amor,
Vicky.



